Mártires del siglo XXI

18/Ago/2014

El Observador, Carolina Bellocq

Mártires del siglo XXI

Lo que sí quiero dejar
claro una cosa: estoy convencido de que la persecución contra los cristianos
hoy es más fuerte que en los primeros siglos de la Iglesia. Hoy hay más
cristianos mártires que en aquella época. Y no es por fantasía, es por
números”.
Las palabras son del papa
Francisco, que en una entrevista con La Vanguardia, el 9 de junio, denunciaba
una realidad que en los últimos días adquirió más notoriedad pública: la de los
cristianos perseguidos.
La situación más urgente
se registra ahora en Irak, donde los radicales del Estado Islámico avanzan
desde principios de junio conquistando ciudades y sometiendo a sus pobladores.
Convertirse, pagar o huir
son las opciones frente a la espada.
La primera etapa del
amedrentamiento comienza con las marcas en las casas de los fieles, a las que
afuera les pintan la primera letra de la palabra árabe nazarat (que significa
“cristiano”), expulsan a sus moradores y las ocupan.
Muy pocos se convierten,
menos pagan el elevado diezmo y así decenas de miles huyen.El gran éxodo
comenzó la noche del 6 al 7 de agosto y fue desde la ciudad de Mosul, antes la
segunda más poblada de católicos y ahora casi vacía.
Según el patriarca caldeo
de Babilonia Louis Raphael Sako, en la ciudad vivían unos 35mil cristianos pero
ahora su diócesis “casi no existe” porque se vació de fieles.
Otras decenas de miles de
fieles huyeron de otras zonas del norte y así, resumió el patriarca en una
carta que envió a la organización Ayuda a la Iglesia Necesitada, alrededor de
100 mil cristianos se han fugado, “empujados por el pánico, sin nada más que lo
que llevan puesto”.
En su periplo hacia el
Kurdistán padecen “un auténtico vía crucis”, pues las temperaturas son de hasta
50 ºC y la falta de refugio y comida afecta tanto a hombres sanos como a
ancianos, enfermos y niños.“Se enfrentan a una catástrofe humana que corre el
riesgo de convertirse en un auténtico genocidio”, denunció el líder religioso
en esa carta del mismo 7 de agosto.
Los que decidieron
quedarse en su ciudad la están pasando mal.
La semana pasada Mark
Arabo, líder de la comunidad caldea, relató en una entrevista con la CNN que se
multiplicaban las decapitaciones a niños cristianos en Mosul.“En el parque el
Estado Islámico decapita sistemáticamente a los niños, poniendo sus cabezas
encima de palos y cada vez más niños están siendo decapitados. Sus madres son
violadas y asesinadas y están colgando a sus padres”, denunció.“Esto es un
genocidio en todo sentido. Ellos (el EI), están matando a cada cristiano que
ven”, prosiguió.
El desborde se nota en
otras ciudades: a la localidad de Ankawa, a las afueras de Erbil (capital del
Kurdistán iraquí) llegaron unos 70 mil cristianos desplazados y otros 60 mil se
encuentran en Donhuk.“Las familias, que han encontrado refugio en iglesias y
escuelas, están en mejores condiciones que aquellos que todavía duermen en la
calle y en parques públicos, cuya situación es lamentable”, informó el
patriarca Sako, según consignó Ayuda a la Iglesia Necesitada, que lanzó una
campaña de recaudación de fondos por la que espera conseguir € 100 mil.
Pastores preocupados
Entre los que acompañan a
los que sufren se encuentra el sacerdote argentino Luis Montes, misionero del
Instituto del Verbo Encarnado, que este martes contó sus vivencias al diario
Clarín. “Hay niños muriéndose en el camino por el sol, hay 50 ºC. Hay gente que
no tiene para comer, que se está enfermando. No se sabe qué va a pasar, si van
a poder abrir las escuelas. La situación es absolutamente terrible. Estamos
hablando de cientos de miles de personas. Y ni hablar de las marcas que
quedarán para el futuro para esas personas. Marcas físicas para los que han
sido heridos, marcas psicológicas para la gran mayoría”.
Yonadam Kanna, principal
político cristiano en Irak, denunció hace una semana una limpieza étnica. El sacerdote
argentino coincidió: “Lo que busca esta gente es exterminar a sus adversarios y
lo hacen en un modo de limpieza étnica o limpieza religiosa. Y puede llegar a
transformarse en genocidio por la magnitud que está teniendo”.
Los días pasados se habló
mucho de los yazidíes, una comunidad que fue expulsada de su bastión de Sinjar
hacia las montañas a fuerza de desalojos brutales y asesinatos.
Ellos también padecen al
sol y sin ayuda, aunque afortunadamente son menos que los cristianos; se
estiman en 5.000 desplazados.
Ante el sufrimiento de
tanta gente, el papa Francisco hizo varios llamados para la paz en Irak y pidió
oraciones. En Uruguay el viernes hubo una jornada de oración por la paz en el
mundo y especialmente por los cristianos perseguidos, convocada por los obispos
en atención al desvelo del pontífice.
Asimismo, desde el
Vaticano viajó a Irak el cardenal Fernando Filoni, enviado especial de
Francisco para asistir a los refugiados de aquel país.“El futuro sigue siendo
incierto, ‘¿qué será de nosotros?’ Aquí, esperamos, con el apoyo y la ayuda de
todos, poder asegurar que un día estas personas puedan regresar a sus casas”,
expresó el purpurado.
Desde Corea hasta Níger
La situación no es
exclusiva de Irak y de aquí la preocupación del papa Francisco. Massimo
Introvigne, sociólogo de las religiones y director del Centro de Estudios sobre
Nuevas Religiones italiano, aseguró en marzo de este año que “la época de los
mártires es la contemporánea”.
Entrevistado por Radio
Vaticana, el experto y representante de la OSCE contra la discriminación
anticristiana explicó que, de acuerdo con un estudio “del mayor especialista de
estadística religiosa moderna, David Barret”, los mártires cristianos “desde la
muerte de Jesús hasta nuestros días han sido unos 70 millones, pero de estos,
45 millones (más de la mitad) se concentran en el siglo XX y en lo que va del
siglo XXI”.
De acuerdo con el
experto, hoy las principales persecuciones son por parte del fundamentalismo
islámico en zonas de Asia y África.
Luego están aquellas en
los países influenciados por la ideología comunista y, en tercer lugar, figuran
los nacionalismos con fondo religioso en áreas de África y Asia.
En cuarto lugar está
Occidente, donde hay una “sutil, a veces ni siquiera tan sutil”, intención de
discriminar a los cristianos o de negar la identidad y las raíces de esa fe.
En el año 2012 el experto
aseguró que mataban a un cristiano cada cinco minutos en algún lugar del mundo.
Puertas Abiertas, una ONG
internacional que atiende a los cristianos perseguidos, todos los años elabora
una lista de 50 países donde no hay libertad religiosa.
Este año la encabeza
Corea del Norte, donde está prohibido ser cristiano.
En Somalia, segundo país
de esa nómina, la condena a muerte es consecuencia directa de declararse
seguidor de Jesús. El último del registro es Níger, donde el 98% de la
población es musulmana y, según la organización, “la hostilidad procede de la
sociedad más que del gobierno”.
Según cifras oficiales de
la Iglesia, en 2013 asesinaron a 20 sacerdotes. “Es curioso que muchos, cuando
se habla de martirio, piensen en algo que pertenece a los tiempos del Imperio
Romano”, comentaba hace poco Introvigne.